El 29 de octubre, el Presidente utilizó su plataforma de redes sociales, Truth Social, para hacer un anuncio confuso, pero potencialmente muy serio: āDebido a los programas de pruebas de otros paĆses, he dado instrucciones al Departamento de Guerra para que comience a probar nuestras armas nucleares en igualdad de condicionesā.
En primer lugar, hacer un anuncio vago, pero posiblemente trascendental, sobre la polĆtica de armas nucleares en las redes sociales, eludiendo asĆ cualquier pregunta o aclaración adicional, deja tanto al pĆŗblico estadounidense como a nuestros aliados y adversarios en una nebulosa peligrosamente frustrante que se presta a especulaciones sobre el peor escenario posible.
Esta confusión surge porque su instrucción iba dirigida al āDepartamento de Guerraā (tambiĆ©n conocido como Departamento de Defensa), que no es responsable de realizar pruebas de armas nucleares explosivas; esa tarea corresponde al Departamento de EnergĆa y su Administración Nacional de Seguridad Nuclear. La Fuerza AĆ©rea y la Armada prueban los sistemas de lanzamiento de armas nucleares, incluso en la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg de California, desde donde se realizan regularmente pruebas de misiles balĆsticos intercontinentales Minuteman III contra las Islas Marshall. ĀæSe referĆa, entonces, a las pruebas de estos sistemas de lanzamiento de armas nucleares?
La referencia a los āprogramas de prueba de otros paĆsesā sugiere que la āigualdad de condicionesā parece referirse a la realización de estas pruebas de sistemas de entrega tanto por parte de Rusia como de China, Ā”pero el problema es que nosotros ya realizamos estas pruebas!
El presidente no pudo haberse referido a otros paĆses que realizan pruebas nucleares explosivas, porque ninguna nación, excepto Corea del Norte, ha realizado una prueba nuclear explosiva en este siglo.
Cabe destacar que influyentes centros de pensamiento de derecha, como la Fundación Heritage, se han manifestado en contra del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares y han abogado directamente por restablecer la preparación inmediata para reanudar las pruebas de armas nucleares explosivas en el Sitio de Seguridad Nacional de Nevada (NNSS). Por ejemplo, en su informe de enero de 2025, Ā«Estados Unidos debe prepararse para realizar pruebas de armas nuclearesĀ», afirma que dichas pruebas son necesarias para la imagen global de Estados Unidos y constituirĆan una demostración de firmeza.
AdemĆ”s, en la pĆ”gina 431, el Proyecto 2025 insta a Estados Unidos a Ā«rechazar la ratificación del Tratado de Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares e indicar su disposición a realizar ensayos nucleares en respuesta a los avances nucleares de un adversario, si fuera necesario. Esto requerirĆ” que se ordene a la Administración Nacional de Seguridad Nuclear que pase a estar en estado de alerta inmediata para realizar ensayosā¦Ā»
Si Estados Unidos reanudara las pruebas nucleares explosivas, Rusia y otros paĆses ya han indicado que harĆ”n lo mismo. Esta temeraria medida romperĆa un tabĆŗ de 30 aƱos que ha contribuido a la seguridad mundial. Si Estados Unidos reanuda las pruebas, no solo contaminarĆ” el aire, sino que podrĆa destruir dĆ©cadas de progreso en la prevención de una guerra nuclear.
Para que quede claro, incluso funcionarios de los Laboratorios Nacionales Lawrence Livermore y Los Alamos, encargados de gestionar el arsenal nuclear actual, han manifestado que no existe justificación militar ni técnica para realizar ensayos nucleares explosivos en este momento. Los miles de millones invertidos en la modelización mediante supercomputadoras, las pruebas lÔser de la Instalación Nacional de Ignición y otros sistemas de simulación les permiten garantizar que el arsenal funcionarÔ según lo previsto en un escenario de uso.
Estados Unidos llevó a cabo 100 pruebas nucleares atmosfĆ©ricas y 828 pruebas nucleares subterrĆ”neas explosivas en la NNSS entre 1951 y 1992. Actualmente, la agencia necesita 36 meses para estar āpreparadaā para una prueba nuclear subterrĆ”nea explosiva a gran escala en la NNSS.
Las 1054 pruebas nucleares explosivas realizadas por Estados Unidos (en Nevada, las Islas Marshall y otros lugares) fueron dirigidas por los Laboratorios Nacionales Lawrence Livermore o Los Alamos. Entre 1953 y 1962, el Laboratorio de Livermore coordinó 46 pruebas atmosféricas, incluyendo la mayor prueba nuclear realizada por Estados Unidos hasta la fecha: Castle Bravo, en las Islas Marshall en 1954. Después de 1962, el LLNL coordinó muchas mÔs pruebas subterrÔneas en el Sitio de Pruebas de Nevada, que continuaron hasta 1992, casi 30 años después.
Consulte la lista de pruebas que LLNL realizó entre 1953 y 1992.
En respuesta al anuncio repentino del Presidente, el 30 de octubre la congresista Dina Titus (NV-01) presentó la Ley para Renovar los Esfuerzos para Suspender las Pruebas y Reforzar las Iniciativas de Control de Armas Ahora (RESTRAIN) para prohibir a Estados Unidos realizar pruebas explosivas de armas nucleares.
En su comunicado de prensa anunciando la Ley RESTRAIN, la Representante Titus declara: āDonald Trump ha antepuesto su ego y sus ambiciones autoritarias a la salud y la seguridad de los habitantes de Nevada. Su anuncio de reanudar las pruebas nucleares en Estados Unidos contraviene los tratados de control de armas y no proliferación que EE. UU. ha impulsado desde el fin de la Guerra FrĆa, y provocarĆ” nuevas pruebas por parte de Rusia y China, reavivando la carrera armamentista internacional. AdemĆ”s, vuelve a poner a los habitantes de Nevada en la mira de la radiación tóxica y la destrucción ambiental. A tan solo 97 dĆas de que expire el Ćŗnico acuerdo de control de armas entre EE. UU. y Rusia, este deberĆa ser el momento de negociar nuevos acuerdos de control de armas, no de crear nubes de hongo en el desierto de Nevadaā.
La Ley RESTRAIN modifica el Código de los Estados Unidos para prohibir las pruebas nucleares explosivas e impedir que se destine financiación alguna al programa de la Administración Trump para llevar a cabo dichas pruebas. Tri-Valley CAREs darÔ seguimiento a la Ley RESTRAIN y les informarÔ sobre cómo pueden apoyar esta iniciativa.
Desde Nuevo MĆ©xico hasta las Islas Marshall, las pruebas nucleares estadounidenses esparcieron lluvia radiactiva que causó la muerte de miles de personas, contaminó tierras y ocĆ©anos y enfermó a generaciones enteras. Reanudar las pruebas recrearĆa deliberadamente ese sufrimiento, sacrificando mĆ”s vidas, mĆ”s comunidades y mĆ”s de nuestro planeta.
Reanudar las pruebas nucleares en este momento serĆa una decisión puramente polĆtica, y una muy mala. El costo humano y ambiental serĆa inmenso: envenenamiento por radiación que se filtra en los pulmones, el agua y el suelo; niƱos que nacen con cĆ”nceres prevenibles; ecosistemas convertidos en inhabitables. Repetir las pruebas serĆa repetir deliberadamente los peores errores de la historia.
Con toda probabilidad, esto abrirĆa la puerta a que todos los demĆ”s estados con energĆa nuclear realizaran sus propias pruebas tanto para los diseƱos de ojivas de su arsenal existente como para los que estĆ”n en desarrollo, lo que potencialmente abrirĆa la puerta a dĆ©cadas de pruebas y las consiguientes liberaciones de radiación al medio ambiente.
Haga clic aquĆ para leer mĆ”s artĆculos sobre los posibles impactos de la reanudación de las pruebas nucleares explosivas. Haga clic aquĆ para obtener mĆ”s información sobre la expiración del tratado Nuevo START el 5 de febrero de 2026.
A medida que se aclare el significado exacto de este anuncio, Tri-Valley CAREs continuarĆ” informando sobre lo que significa para nuestro mundo, nuestra nación y la comunidad de Livermore, donde las pruebas nucleares estĆ”n entretejidas en el tejido del Laboratorio, la economĆa y la vida de los trabajadores del Laboratorio.
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